Internacional Convite del 18 de agosto: 50 años de tradición y familia en Xatinap Quinto, Santa Cruz del Quiché
- Angélica Laines

- 24 sept 2025
- 8 Min. de lectura

La marimba orquesta, los trajes elaborados con cuidado y la alegría de las familias en las calles anunciaban el inicio de uno de los eventos culturales de Guatemala: el Convite Original del 18 de agosto en 1977. En 2026, este grupo de convite masculino celebrará 50 años, consolidándose como un símbolo de identidad cultural y esfuerzo familiar en Xatinap Quinto, Santa Cruz del Quiché.
Xatinap Quinto Centro se encuentra a solo 3.7 kilómetros de la cabecera departamental de Quiché, Santa Cruz del Quiché, lo que facilita la participación activa de la comunidad en las celebraciones y el traslado de visitantes durante las festividades.
En las calles de Xatinap Quinto los preparativos para el Convite Original del 18 de agosto (antes de ser llamado "Internacional Convite") comienzan semanas antes de la presentación. Los trajes coloridos se arreglan con detalle, las marimbas afinan sus notas y las familias organizan cada movimiento en los ensayos. Más allá de la música y el baile, esta tradición refleja la unión de una comunidad que celebra su identidad cultural y transmite de generación en generación la riqueza de su patrimonio.
Lo que distingue al Convite Original del 18 de agosto es su capacidad de unir a varias generaciones, desde los fundadores hasta los más jóvenes que aprenden valores, disciplina, trabajo en equipo y responsabilidad cultural. Cada elemento del convite desde los penachos, que son adornos de plumas que simbolizan jerarquía y belleza en el baile, hasta los instrumentos musicales tiene un significado, y todos los integrantes participan activamente para asegurar que la tradición se mantenga viva y fiel a sus raíces.
Además, este evento no solo es un espectáculo visual; es un espacio de enseñanza y aprendizaje cultural. Los jóvenes que integran el grupo aprenden sobre la organización de un evento, la coreografía, la preparación de trajes y el respeto por los rituales. De esta manera, el convite se convierte en un verdadero vínculo entre el pasado y el presente de la comunidad, mostrando que cada paso de baile y cada nota de marimba cuentan una historia que merece ser preservada.
Rumbo a cincuenta años de legado
El Convite Original del 18 de agosto se prepara próximamente para celebrar sus 50 años, una cifra que simboliza la perseverancia y el amor por la tradición en Xatinap Quinto, Santa Cruz del Quiché, desde su fundación en 1977. Después del Convite Centenario del mismo departamento, este segundo se ha mantenido vivo el legado de baile, música y cultura, consolidándose como un referente en la región y un ejemplo de cómo la tradición puede trascender generaciones. Cada año, la comunidad se reúne para observar y participar en la presentación oficial, un espectáculo que combina la marimba, los trajes elaborados a mano y las coreografías aprendidas durante meses de ensayo.

La celebración anual del convite comienza con el perfeccionamiento de los trajes y sincronía de los integrantes, quienes organizan los ensayos y se aseguran de que cada pareja cumpla con su rol. Además, se realizan desfiles previos, conocidos como “correos” recorridos previos al convite para anunciar dónde se presentará el grupo, donde los bailarines visitan las casas del pueblo para crear expectativa entre los vecinos. La música de marimba, la visita a cada hogar y los ensayos colectivos son parte esencial de un ritual que se ha mantenido constante durante cinco décadas.
Durante la noche de la presentación, el convite se muestra en todo su esplendor. Los jóvenes y adultos bailan frente a la comunidad, mientras que los más pequeños observan y aprenden, para asegurar que la tradición continúe. Cada aniversario, especialmente cuando se cumplen 25 o 50 años, incluye eventos especiales: se entregan recuerdos y se realizan actividades adicionales como conciertos, quemas de toritos de fuego y espectáculos con cohetes, que involucran a toda la comunidad y celebran la historia del grupo. Este tipo de festividades fortalece los lazos familiares y comunitarios, ya que hijos, nietos y hermanos participan activamente en cada etapa de la organización.
Raíces históricas y evolución del convite: tradición en movimiento
Los convites son fiestas tradicionales guatemaltecas que combina música, danza, colores y un profundo sentido de comunidad. Según Rocio Cetino en su nota de Cultura Guatemalteca “Historia de los convites guatemaltecos”, estas celebraciones tienen más de un siglo de historia y se realizan en distintos departamentos del país, especialmente en Quiché, Alta Verapaz y Totonicapán, como una manera de rendir homenaje a santos patronos, a la comunidad y a la tradición familiar.
En Santa Cruz del Quiché existe un convite que lleva más de 113 años con su presentación el 17 de agosto. El Convite Original del 18 de agosto surgió como el segundo grupo, presentado oficialmente en 1977, continuando la tradición local y adaptándola a su comunidad.

“Más que todo el 18… Hoy se llama Convite Original del 18 de agosto. Fue fundado el año 1977 en un cantón de Xatinap Quinto, Santa Cruz del Quiché”, comentó Eusebio Laynes, miembro fundador del grupo.
Los fundadores fueron Pablo Gutiérrez, Manuel León, Juan Zacarías y Nicolás Pérez. Con el tiempo, nuevos integrantes como Eusebio Laynes, Carmelo López, Apolonio Tojín y Apolinario Racancoj asumieron la continuidad del grupo y su organización en 1977.
Al principio, el grupo contaba con solo siete u ocho parejas de bailarines. Hoy son 20 parejas fijas. Cada pareja contribuye con dinero para cubrir los gastos de la marimba y los trajes.
“Siempre nos ha costado. En ese tiempo era barato. Cada contribución teníamos que dar 25 quetzales nada más, porque la marimba nos cobraba Q350.00, Q400.00”, agregó Eusebio Laynes. Actualmente, el valor de la realización de los convites es más cara y se reparte entre los participantes.
El arte detrás de cada traje del convite
La elaboración de los trajes del convite es un proceso que requiere dedicación, tiempo y creatividad. Cada traje es confeccionado por los propios integrantes del grupo o por artesanos especializados, y se cuida los detalles de los bordados, los colores y los accesorios que distinguen a cada pareja.
Los trajes incluyen diversos elementos como el penacho, adornos de plumas que simbolizan jerarquía y belleza en el baile, y cada pieza es única, mientras encarna la historia y el esfuerzo de quienes participan en el convite.
El costo de estos trajes puede variar según la complejidad de los detalles, el lugar y los materiales utilizados. En promedio, cada traje puede costar más de Q 10,000 según qué bordados, accesorios y trabajo artesanal se requiera, de acuerdo con la información de integrantes de los diferentes convites que se presentan en las Fiestas Elenas de Santa Cruz del Quiché.
Esta inversión refleja no solo el esmero y el arte en cada pieza, sino también la importancia de apoyar a los artesanos locales y de mantener viva la tradición.

Herencia de los puestos y participación familiar
Una característica importante del Convite Original del 18 de agosto es que los puestos dentro del grupo se heredan de generación en generación, lo cual asegura la continuidad de la tradición.
“También los puestos, pues de una vez cada quien tiene sus puestos así, fijo. No podemos meter a otros. Sí, a veces hay un cambio por enfermedad u otras cosas”, comentó Eusebio Laynes.

Los hijos, nietos y hermanos participan activamente en la organización, los ensayos, los bailes y la elaboración de los trajes, lo que permite transmitir sus conocimientos y valores a las nuevas generaciones.
“Ahora casi toda la familia entera está en todos los convites. Bailan los hijos, los nietos y también mis hermanos; así mantenemos la continuidad y la cohesión del grupo”, agregó.
La feria titular de Santa Cruz del Quiché, conocida como las Fiestas Elenas, se celebra en honor a Santa Elena de la Cruz, patrona de la localidad. Esta festividad reúne a vecinos, fieles católicos y autoridades locales, quienes visten de gala las calles. Las celebraciones incluyen actividades sociales, deportivas, desfiles y juegos mecánicos en el Campo de la Feria. El día principal de celebración es el 18 de agosto, que coincide con la presentación del convite, lo que resalta la conexión entre la festividad religiosa y la expresión cultural del baile tradicional.
Experiencias y tradición
En 2017, el convite fue invitado a México, donde realizó tres presentaciones en la capital. Esto llevó al grupo a ser reconocido como Convite Internacional del 18 de agosto.
“Nos hicieron una invitación a México. Y lo aceptamos y fuimos a presentarnos en el Distrito Federal (SIC), fuimos a hacer tres presentaciones allá. Entonces fue cuando el convite se llamó Internacional Convite del 18 de agosto, porque ya salimos del país”, comentó Eusebio Laynes.
El convite no solo se limita a la presentación oficial. También realiza conciertos, desfiles, alboradas y visitas a casas, así como celebraciones de aniversarios y eventos especiales. Todo esto transmite valores como convivencia familiar, cooperación y orgullo cultural.
“Les enseñamos cómo es para hacer un evento, para bailar, para hacer todo… ya gracias a Dios ellos son los que más lo hacen ahora”, agregó.

“Para mí formar parte de esta tradición familiar es un mar de emociones, realmente ha sido algo muy bonito desde pequeña… el poder venir, participar también heredar esa tradición y llevarla adelante”, comentó María Laynes, nieta de Eusebio Laynes, con entusiasmo.
“Cargar el cuadro de Santa Elena y participar en las actividades del convite es algo muy bonito, un acto de agradecimiento y orgullo familiar que nos llena el corazón”, compartió María Laynes.
A lo largo de sus casi 50 años, el Convite Original del 18 de agosto se ha consolidado como un espacio donde la creatividad, la disciplina y la tradición se entrelazan. Cada ensayo, cada visita a las casas durante las presentaciones, correos y cada detalle de los trajes y penachos reflejan el trabajo silencioso que sostiene la fiesta que la comunidad disfruta cada año. Más allá de los aplausos del público, el convite es un proceso que involucra organización, aprendizaje y dedicación de todos sus miembros, desde los fundadores hasta los más jóvenes, quienes van adquiriendo habilidades que fortalecen la tradición.
A pesar del sol o la lluvia, se disfruta de la tradición del convite, participamos en los bailes sociales, los desfiles y actividades recreativas, admirando los trajes elaborados por los integrantes del grupo, comentó la familia Castro que asisten a las Fiestas Elenas.
El Convite Original del 18 de agosto no solo representa un espectáculo visual o un evento anual; es el resultado de años de trabajo, dedicación y pasión compartida por generaciones.
Cada ensayo, cada traje elaborado y cada visita a los hogares durante los correos son símbolos del esfuerzo colectivo y del amor por la tradición. Más allá de los aplausos, esta fiesta es un proceso de aprendizaje y transmisión de valores que fortalece la identidad de Xatinap Quinto, conecta a la comunidad y recuerda la importancia de mantener vivas las raíces culturales.
A medida que el grupo de convite y de confeccionamiento de trajes se prepara para celebrar sus 50 años, se reafirma que el convite es mucho más que un baile: es un espacio de encuentro familiar, enseñanza cultural y orgullo comunitario. Las historias de los fundadores, los recuerdos de los jóvenes participantes y la participación activa de hijos y nietos muestran que la tradición se hereda y se comparte. Así, el Convite Original del 18 de agosto continúa inspirando a nuevas generaciones a valorar, preservar y disfrutar de una de las expresiones culturales más significativas de Guatemala.
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